Subvert, la plataforma cooperativa que quiere hacer lo que Bandcamp prometía ser
Sin comisiones, con gobernanza democrática y propiedad compartida entre artistas y sellos: Subvert propone una infraestructura musical que pertenece a quien la usa.
Quedan días para que el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología, en Las Palmas de Gran Canaria, se convierta en escenario de rock. El 19 y 20 de junio el festival MISLAnd reúne a ocho bandas del archipiélago en una edición que se sumerge de lleno en el Rock & Roll y todos sus subgéneros, del blues veterano al post-grunge, pasando por la psicodelia o el funk.

El viernes 19 arranca desde La Palma con el blues y el Rock & Roll veterano de Eremiot y la tripulación. Le sigue Ya no te quiero, banda lanzaroteña del sello Malpaís Records que tiñe el pop de ritmos latinos —y que ha sonado cuatro veces en el podcast, de «Se Vienen» a «La Droga»—. La noche continúa con The Cheapest Red Wine, el cuarteto grancanario que cruza rock, psicodelia y grunge con un eco noventero. Y cierra con más acento conejero: Clavelitos, quinteto también de la cantera de Malpaís Records, cuyo «Ojos de Sardina» pasó por aquí no hace tanto.
El sábado 20 abre con TAL!!!, el proyecto del herreño Rubén Padrón: folk psicodélico trenzado con folclore canario, de atmósfera onírica y guitarra cautivadora. Una de las propuestas con más personalidad del cartel. Toma el relevo Supawayah!, el trío de Puerto Lajas —dos majoreros y un venezolano afincado en Fuerteventura— que mezcla funk, hip hop, punk, reggae y ska con nervio noventero. La intensidad sube con Bífidos, el trío grancanario de psychobilly desbocado —americana, blues, punk y hardcore en su álbum «Fuego»— que ya dejó su «TrashPutin» en el podcast. Y la edición se cierra por todo lo alto con Vivalepop, el power trío tinerfeño de indie pop potente y festivo, viejos conocidos de Factoría Pop con media docena de apariciones a sus espaldas.
Como embajadora de la cita actúa la formación grancanaria Última Llave, que cerrará la primera jornada de forma especial. Al ostentar ese rol, queda fuera del concurso, garantizando la equidad entre las bandas que sí compiten.
Porque MISLAnd es también competición. Un jurado de expertos vinculados al sector repartirá tres premios económicos en tres categorías que dicen bastante de lo que se valora aquí: Puesta en Escena, Composición y mejor Directo. Nada de likes ni de métricas vacías: tablas, canciones y escenario.
El valor del talento canario no es un eslogan: es el lema de la mesa redonda del festival.
El marco del Museo Elder permite además ensanchar el evento más allá de la música. Habrá talleres que conectan el sonido con la ciencia —experiencia interactiva y divulgativa— y una mesa redonda bajo el lema «El valor del talento canario», donde distintas voces de la industria analizarán la situación del sector con un foco claro: dignificar y respetar el caché de los artistas canarios sobre los escenarios. Una conversación que la escena lleva tiempo necesitando, y que aquí se pone sobre la mesa sin rodeos.
Su promotor, David Calero, avanza un gran espectáculo y aspira a que MISLAnd se consolide como una marca asociada al talento canario, el descubrimiento y el futuro. Visto el cartel —y lo bien que conocemos a buena parte de él—, las cartas están echadas.
Más información y venta de entradas en misland.es y en su Instagram, o a través del Museo Elder. Y si esto te sabe a poco, no te pierdas cuando programar talento canario también funciona.
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El verano canario da inicio este sábado con una temporada de festivales que promete música independiente y experiencias únicas en cada isla. Conoce los eventos que no te puedes perder.
Pumuky ha convertido la reedición en vinilo azul de No sueltes lo efímero en un gesto poco habitual en la industria: poner el precio en manos del público. La apuesta salió mejor de lo esperado, con 164 copias vendidas, en una acción que la banda presenta como una prueba de confianza, cercanía y resistencia frente a la precariedad.
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